Audi S3 Sportback vs Mercedes-AMG A35
Hoy tenemos una comparación que me encanta, porque estamos hablando de dos hot hatches que tienen una fórmula prácticamente idéntica, pero personalidades bastante diferentes.
Y aunque hoy compiten directamente, llegaron al mundo en momentos muy diferentes. El S3 apareció en 1999, apostando por una combinación de motor turbo, tracción integral y prestaciones deportivas en una carrocería hatchback. El Mercedes-AMG llegó con una fórmula muy similar, pero casi dos décadas después, en 2018, cuando el S3 ya estaba en su tercera generación.
¿Será entonces que el Audi lleva ventaja por tener más experiencia? ¿O que Mercedes aprovechó esos años para desarrollar una propuesta todavía mejor?
Hoy, independientemente de quién nació primero, el cronómetro los empata a pesar de la diferencia en potencia a favor del Audi. Ambos hacen el 0 a 100 km/h en 4.7 segundos. Eso sí, el Audi tiene una aceleración más lineal, mientras que el Mercedes se siente algo más agresivo.
Pero entonces, ¿por qué, si el Audi tiene 27 caballos de potencia más, los dos aceleran igual?
Porque la potencia máxima es solo una parte de la historia. El Audi entrega sus 333 hp en un rango alto de revoluciones, mientras que el AMG tiene 306 hp y cuenta con un sistema de hibridación ligera. Pero lo que realmente determina cuánto tarda un auto en acelerar también depende del peso, las relaciones de la transmisión y cómo cada motor entrega su fuerza a lo largo de las revoluciones. Es la combinación de todos estos factores, y no únicamente los caballos de potencia, lo que termina reflejándose en el cronómetro.
Y bueno, aunque aceleran en el mismo tiempo, las diferencias realmente aparecen cuando el camino se vuelve divertido, especialmente al entrar en las curvas. El A 35 tiene una puesta a punto más firme y directa: dirección más incisiva, suspensión más firme, reacciones más vivas con movimientos más súbitos y una personalidad más de track day. Su mayor distancia entre ejes no necesariamente lo hace más cómodo, pero esa intensidad también cobra factura en el uso diario. El S3 filtra mejor los baches, rueda con más refinamiento y exige menos paciencia en calles mexicanas. Además, su puesta a punto menos dramática se combina con un sistema de distribución activa del torque, similar al del RS 3, que reparte la fuerza entre las ruedas traseras y ayuda a reducir el subviraje, especialmente al acelerar a la salida de las curvas.
Mercedes gana en teatralidad: emoción pura si la carretera nos lo permite y un diseño que entra primero por los ojos. Audi responde con un ambiente menos vistoso, pero más intuitivo y fácil de operar sin distraerse, todo sin perder la eficacia dinámica y con una percepción de calidad interior muy bien lograda, especialmente en materiales y ajustes.
Y ojo, el Audi también cuesta $39,100 menos, a pesar de tener más potencia.
El S3 resulta el compañero más redondo para todos los días. Si el objetivo es sentir una experiencia más intensa al volante, AMG.